Dime con quién andas


“Quedarse entre hipócritas, también es hipocresía”



Tu entorno es un excelente indicador de aquello que estás eligiendo en la vida.

Como veremos, no es necesariamente una lectura lineal del tipo “dime con quién andas y te diré quién eres”, aunque tampoco es casual que esté sucediendo y aprender a reconocerse gracias a esta clase de eventos nos ayuda a conectar con las áreas más profundas de nuestro Ser (tanto luz como sombra).

Seguramente mucho de tu entorno estará en sintonía con lo que amas, con lo que te hace brillar, con lo que tu Alma buscaba y todo tu Ser lo sentirá y disfrutará.

Cada uno de esos momentos es valioso y reafirman la confianza de que estás en tu senda y te conectan con que tienes el poder de co-crear felicidad plena en tu vida.

Probablemente tu entorno también mostrará otra clase de eventos, que no te gustan o que en algunos casos detestas.

Pueden ser personas, que en ocasiones no sabes o no entiendes por qué están cerca de ti.

Habrá casos extremos, como los “Pinches Tiranos”, término acuñado por Carlos Castañeda refiriéndose a personas que parecen ser expertas en hacer o decir justo aquello que más te lastima.

También hay casos más sutiles, en los cuales parece que el vínculo funciona, aun cuando gradualmente te vas dando cuenta que implica un sostenido desgaste, es decir, que la relación no es nutritiva.

Además de personas, también hay situaciones que se repiten sistemáticamente y que parecieran atentar contra tu calidad de vida.

Pueden ser actividades o incluso lugares, que te vas dando cuenta que te desagradan y mientras más pasa el tiempo, te pesan.

Lo crucial de este análisis es lo que hacemos al respecto.

Cuando una persona actúa de tal modo (acción u omisión) que te incomoda, no implica necesariamente que dicha conducta sea inadecuada, aunque tampoco implica que no lo sea. Lo relevante es qué hace uno al respecto.

Cualquier suceso externo que te saca de tu centro te está invitando a cambiar algo en ti mismo/a
Por eso co-creaste el suceso. Por eso atrajiste a la persona o la situación.

Mientras más trascendente sea la transformación potencial que está a tu alcance el Ego puede sentirse amenazado y, por ende, reaccionar intentando boicotear el desarrollo que está ad-portas.

¿Cómo reconocer si esto te está sucediendo?
La clave es el foco del cambio.

Cuando quieres, esperas o incluso manipulas (inconscientemente) para que “otros” cambien, entonces estás bajo el velo distractor del Ego, que pretende distanciarte de esa valiosa transformación que ya está a tu alcance.

Cuando te concentras (ir al centro) en cambiar tu, entonces te sintonizas con la auto-responsabilidad, te haces cargo de que todo lo que está sucediendo en tu vida es tu responsabilidad, lo que a su vez te conecta con tu poder interno, pues si co-creaste algo en tu vida que en realidad no está en tu senda álmica, implica que de algún modo lo elegiste, consciente o inconscientemente, y lo más importante, si en su momento lo elegiste, significa que tienes el poder para dejar de elegirlo.

Tras esta primera capa trascendental, tu poder interno se comienza a hacer cada vez más consciente y gradualmente vas ganado en fuerza y confianza, lo que permite acceder a capas más profundas.

En capas más densas, será necesaria la fuerza, la confianza y la auto-responsabilidad previamente ganadas, lo que te permitirá acceder a zonas profundas de tu sombra y con ello comenzar a entender por qué te duelen, enojan o movilizan determinados estímulos externos y producto de esta ampliación de consciencia, ir transformándolos gradualmente.

Esta es la senda de la transformación personal: cambiar Uno.

Lo interesante es que, al cambiar uno, generamos un impulso, como una onda evolutiva, que brinda valiosas oportunidades de transformación a nuestro entorno.

“Sé el cambio que quieres ver en el mundo” – Gandhi

Encontrarás que en ocasiones es sano darle tiempo a los procesos de transformación, mientras te concentras en estar haciendo tus propios cambios.

En algunos casos esto generará un cambio tal que tu entorno se transformará y esto te permitirá mantenerte en el mismo lugar, aunque ya será un sitio distinto, en sintonía con tu Alma.

En otros casos tu cambio te llevará al distanciamiento, aunque tu transformación personal de todos modos habrá movilizado a tu entorno.

La transformación personal no significa que todos recorran tu camino, la transformación personal promueve y respeta que cada cual encuentre su propio camino.

Cada vez que algo nos saca de nuestro centro, es una invitación a que uno cambie.
Podemos resistirnos a nuestra propia transformación y prolongar artificialmente los sucesos que nos hacen sentir incómodos, o podemos aprender a honrar esta clase de sucesos y sintonizarnos con el flujo universal que nos está susurrando al oído: “cambia”, “puedes ser aún más feliz” y lo mágico de este flujo es que mientras más felices somos, mientras más plenitud alcanzamos en nuestras vidas, contribuimos de mejor modo al proceso de transformación global.

Mauricio Onetto

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