Honrar al Linaje




Honrar al linaje es uno de los actos sagrados más poderosos de la evolución.

Es un modo consciente de recibir la fuerza de quienes estuvieron antes.

Si se rechaza esta fuerza, se verá reflejado en muchas áreas de la vida y literalmente se estará boicoteando el éxito.

No triunfar, implica, entre otras cosas, no estar honrando al linaje.

Esto es crucial, no estamos hablando de fracasar, estamos hablando de no triunfar.

Una persona puede estar avanzando, pero será claro que “algo falta”, que saboteará el triunfo concreto.

Puede incluso estar progresando, pero las trabas serán evidentes.

Ahora bien, quien experimenta estos “vientos en contra”, y genuinamente busca transformar este patrón, comenzará gradualmente a hacer cada vez más consciente la falta de honra al linaje e intentará restaurar dicha honra.

El tema es que decir “honro mi linaje”, no honra al linaje.

Como cualquier grupo de palabras, si no va acompañada de hechos reales y concretos, pasa a ser una mera hipocresía, que puede ser inconsciente …o no.

Si una persona reprocha sistemáticamente a otra ¿la está honrando?
Y si, entre tanto reproche, dice honrarla, sin mencionar siquiera su nombre ¿la está honrando?
¿Qué es, entonces, honrar?

Tomemos las dos principales acepciones de “honrar” desde un diccionario
1. Mostrar respeto y consideración hacia una persona.
2. Realizar una prueba pública de respeto, admiración y estima hacia una persona.

Si alguien genuinamente quisiera honrar a otra persona, cabrían las preguntas
¿Le he mostrado respeto y consideración?
¿Le he demostrado públicamente dicho respeto?

Si esta falta de honra está anclada como patrón, las respuestas pueden ser engañosas.

Aquí es crucial la honestidad y la integridad. Lo fácil es pretender que se está honrando.

Si no se está honrando al linaje, una forma sencilla que tiene el Ego de luchar contra este hecho, es publicar a los cuatros vientos “yo honro mi linaje”.

Hacer consciente que hay resistencias para honrar a una persona, es el primer paso para lograr honrarla.

Quien le teme a su propia sombra, gritará a los cuatro vientos que sólo es luz.

Quien se hace cargo de su sombra y se ocupa de transformarla, se ilumina.


Mauricio Onetto

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