Patrones en Activo, Pasivo y Testigo según los Registros Akáshicos


Una de las posibilidades más maravillosas que nos ofrece el trabajo voluntario y consciente con los Registros Akáshicos es el poder reconocer amorosamente, sin juicio nuestros patrones.

Podemos definir un patrón como una energía que ya no nos sirve, y que nos mantiene bajo el velo de la ilusión en una o más áreas de nuestra vida. Dentro de los patrones, solemos darle por diversos condicionamientos, mucha relevancia a lo que denominamos emociones o pensamientos bajos o densos, y que habitualmente rotulamos como “negativos”.

Este tipo de energías son siempre Maestras, sin embargo hace falta sostener una frecuencia elevada para vivirlo de esa manera. Aun cuando hemos elegido vivir en un tiempo/espacio donde la polaridad y la dualidad son parte del contrato, nuestro Ego siente dolor al reconocer alguna de estas energías. Parte de esto está vinculado con el momento que está transitando la Tierra, Gaia, y la necesidad de desvanecer lo ilusorio.

Visto desde los Registros Akáshicos, además el tema cobra una relevancia particular, ya que para los Registros Akáshicos, cualquiera de estas emociones que se manifieste, da igual que lo haga en Activo, Pasivo o Testigo, requiere hacer un trabajo, ya que es una energía con la que tenemos afinidad, o no aparecería en nuestras vidas. Para ejemplificar eso, tomemos el caso de la envidia. La envidia es uno de los pecados capitales, la sombra del eneatipo 4. Habitualmente cuando hay una situación de envidia, o cuando a través de los Registros descubrimos un patrón de envidia, la sugerencia suele ser trascenderlas a través de Decretos Akáshicos.
Y solemos decir que dicho patrón nos invita a trabajarlo ya sea que se presente en nuestra vida en Activo, en Pasivo o en Testigo.



Visto desde el punto de vista del Registro Akáshico, da igual que yo sienta envidia (activo), que alguien me envidie (pasivo) o que presencie o me entere de una situación de envidia entre terceros (testigo). En cualquiera de los tres casos, esa energía está presente en mi vida, y por lo tanto puedo hacer un trabajo con ella, para poder reconocer su enseñanza, sus condicionamientos, las posturas de mi ego en relación a dicha energía, etc.

Además, el trabajo con esta postura frente a los patrones de energía, nos permite acercarnos a conectarnos en todos los niveles con el concepto de UNIDAD, permitiendo que “Somos Uno” sea más que una frase, sino una certeza vivenciable, y coadyuvando a que el patrón en cuestión sea elevado en su frecuencia vibratoria al trascenderlo.

Laura Lagos

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